Este 2026 en el Gabriela Mistral TE ACTIVAMOS LA EMPATÍA. En el marco del año internacional de los Voluntarios para el Desarrollo Sostenible, declarado como tal por la ONU, desde el Colegio asumimos el desafío de formar estudiantes capaces de comprometerse activa y responsablemente con el mundo que habitan. Esta convocatoria global nos invita a ir más allá de acciones aisladas y a consolidar una cultura institucional basada en valores que sostengan el desarrollo humano integral. En este horizonte, nos proponemos ACTIVAR LA EMPATÍA aún más durante todo este año y abordarla como eje central de nuestro proyecto anual, ubicándola en el centro de la experiencia educativa.
Entendemos la empatía no solo como la capacidad de ponernos en el lugar del otro, sino como la disposición consciente a reconocer, comprender y respetar la experiencia ajena, comprendiendo que es distinta a la propia. Activar la empatía implica educar la mirada, el lenguaje y las acciones. Implica aprender a escuchar antes de juzgar, a comprender antes de responder, a acompañar antes que imponer.
Convencidos de que activar la empatía es tocar el mundo del otro con cuidado, es que nos proponemos acompañar a nuestros alumnos siendo conscientes de que cada persona habita un mundo singular, atravesado por historias, emociones, contextos y desafíos diferentes. Educar en la empatía supone enseñarles a acercarse a esos mundos con delicadeza, responsabilidad y respeto. Tocar con cuidado es reconocer la dignidad del otro y sus vulnerabilidades; es comprender que nuestras palabras y acciones tienen impacto; es elegir construir junto al otro.
Desde esta perspectiva, la empatía se convierte en un eje transversal que puede trabajarse en todas las dimensiones de la vida escolar, promoviendo el aprendizaje colaborativo, el diálogo respetuoso y el pensamiento crítico. También nos permite desarrollar la identificación y regulación de las propias emociones como condición para comprender las de los demás. Trabajar juntos para transformar las emociones en acciones que fortalezcan la convivencia, el respeto y el compromiso con nuestra comunidad y el mundo que compartimos.
Asimismo continuaremos impulsando experiencias de voluntariado y acciones solidarias que permitan a los estudiantes experimentar el compromiso con el desarrollo sostenible no como obligación, sino como respuesta empática ante las necesidades de la comunidad, comprendiendo que el desarrollo sostenible no es solo una meta ambiental o económica, sino profundamente humana: requiere sujetos capaces de cooperar, dialogar y cuidar el tejido social.
Activar la empatía es, en definitiva, formar personas sensibles y comprometidas; ciudadanos que comprendan que el desarrollo sostenible comienza en los vínculos cotidianos; jóvenes que descubran que transformar el mundo es posible cuando aprendemos a mirar al otro con atención y a actuar con responsabilidad. Creemos que cuando enseñamos a tocar el mundo del otro con cuidado, estamos sembrando las bases de una comunidad más justa, solidaria y verdaderamente sostenible.